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28 de julio de 2014

PEQUEÑA NOTA CLOWNESCA

Por: Antonio Mejía

Conocí una vez a un mediocre y viejo clown judío

pensé como establecen los parámetros del cliché y los estereotipos
de las propagandas varias
que sería una personalidad interesante 
uno de esos tipos cuyos aspectos de identidad cultural e historia
llevan uno encima de otro como hacen los pordioseros con la ropa
o, que resultaría un patán megalómano con complejos varios
que mira a los demás con airada pero contenida condescendencia
que va por la vida como guardando el secreto de que el mundo
les pertenece, de que efectivamente hay diferencias entre "razas"
El clown judío era ambas.
Entonces comenta que si estás en contra del gobierno de
Israel en esta milenaria guerra contra el pueblo palestino
por congruencia del discurso debieras abstenerte de vivir
la realidad que ellos han creado y que por cierto es toda
o casi toda
y luego dice que si el ejercito de Israel lo llamara
con gusto se incorporaría para matar a unos cuantos
terroristas palestinos
como dice la canción: nos quedamos callados sin ningún reproche;
me pregunto qué tipo de hombre espera que su ejercito lo llame
para lanzarse a la guerra y defender la patria
y luego él, yo y todos los demás, volvemos a nuestras ocupaciones
en la terrible buena Ciudad de México.
Pienso en las personas de esa región
en que también aquí hay mucho por qué lamentarse
en los extremistas, en los potenciales "colaboradores"
de uno y otro bando
en la calidad moral necesaria para decir que tienes calidad moral
en las argumentos del exterminio
en las posibilidades adversativas del exterminio
en el derecho a liberarnos de nuestra egoísta Santa Guerra propia
en el silencio
en las posibilidades del silencio
en el silencio hondamente acariciado por la vocación paródica
de lo clownesco,
hecha y deshecha y negada y viceversa
Pienso en el silencio y viceversa
pienso hasta donde puedo
en todos los viceversas...

4 de noviembre de 2013

Por: Antonio Mejía Ortiz
Del poemario RECURRENCIA
Completo en: http://sdrv.ms/1f925QQ


Del tabaco se trasmutan, a través del filtro,
las viejas edades. El polvo gris que en algún momento
fue humo de cigarro, elevándose curiosamente por el espacio.
La espalda reclinada en un quejido ahogado,
palpita la palabra, cada ladrillo de la casa:
sonido gutural y pintura gastada.
El eco se liberó justo en el proceso de la caída.
Sólo quedó ansiedad en los pies.
Un rumor en el estómago, un hueco dominante,
el insondable misterio que alimentó la voz
en el lugar de los condenados.
El temor de los arrepentidos me transporta
al presentimiento, a la mesa donde he bebido y vomitado,
a la posición exacta del beso: la sofocación de espacios
serenos y vacíos en la carne espinada y
la avaricia de la sangre.
Claro que aún me satisface la crónica, el recuerdo
y la retrospectiva.
Las propiedades psicológicas de la placenta,
de la leche materna que fue mamada por el necesitado;
el gusto adquirido por la inocencia en la sepultura
del sueño y la proporción bizarra.
Dedos morbosos en los labios, el sabor quemado,
la pasión, la urgencia vil que perdura en el cuerpo.
La sal: el paraíso perdido y la muerte.
La verdad y el principio trascendente se diluyen
en lo multiplicado. Al abrirse paso por las venas,
trozos de luz avivaron la demencia,
el hueso áspero y el fuego.

4 de junio de 2013

RECONSTRUCCIÓN

Para: G.R.B.

Voy a comenzar un viaje a través de las inmortales
extensiones del universo que tendría sentido y únicamente
sería auténtico si tú vienes conmigo pero
pasa el tiempo y se nos acaba y no habrá manera
de volver cuando te vayas aunque siempre resguardo
un cigarro al final del día para esperarte y un gramo de
esperanza sin importar que éste sea como un mensajero
del ánima que en las noches asfixiadas me recuerda
que te pierdo al dejarme seducir por la desesperanza
porque debo mantenerme a flote por muy hombre solo que me sienta
y también porque soy hombre así me duelo a solas y en silencio
sin ningún derecho a derrumbarme por el contrario estoy
obligado a continuar a pensar que habrá un mañana
después del día siguiente en que pueda encontrarte
para que sucedan las risas la mujer y la magia
para que suceda y dure la pasión en tu nombre
cada mañana como voluntad agónica necesaria inmarcesible
porque aún cuando hiera no estoy realmente solo todavía
te me revelas en el comienzo y en el final
en el amor y la despedida y me pregunto
 si te conozco si ya te conocía si la realidad se abrirá para
incrustar un espacio en el que podamos seguirnos descifrando
en esta reconstrucción del proceso y la búsqueda
del mito sublime del eros entre dos desconocidos que se saben
y aunque me quede completamente abandonado indefenso
desarmado cuando se vayan las risas
cuando desaparezca la magia y no sea más que un viejo triste
y con toda razón me abandones porque la vida siempre
habrá de llamarte como a todo lo que está lleno de gracia
te seguiré amando hasta que explote la liturgia de las horas
y sabré entonces que fuiste lo mejor que hice con el tiempo
que tuve en mis manos y quedaré en paz con el mundo

Antonio Mejía Ortiz, 2013 

15 de noviembre de 2012

TENGO UN SILLÓN ROJO


Tengo un sillón rojo que no es muy viejo
pero en cambio está muy roto
me siento en el mismo lugar desde hace años
y he visto cómo fue perdiendo su pulcritud
no me lamento
así sucede la historia
me digo "esto lo hizo mi gato"
y casi me echo a llorar como un niño
veo las quemaduras de cigarro y podría
definir una a una
cuál de mis amigos la hizo.
Los hoyos que tiene me pertenecen
fueron noches incontenibles con música
de cantina, cervezas y cajetillas de Marlboro
aplastadas por manos adormecidas.
Cada rincón huele a una mujer distinta
a una distinta forma de satisfacerlas.
El color rojo de mi sillón se ha oscurecido
por la mugre y los sueños muertos
pero no sabría decirte cuál es la diferencia.
Por las tardes me recuesto en él y pienso en
cómo cada lugar se ha desocupado
cómo de alguna manera todos se han ido.
Regreso por las noches cierro las persianas
y me quedo un momento a oscuras
recargado sobre la puerta
mirándolo a través de la negrura
enciendo un cigarro y voy a sentarme
hasta bien entrada la madrugada
cuando el silencio hecho de maullidos y ambulancias
de viento perdido y ladridos acongojados
hacen crecer las grietas y las telarañas
entonces me digo que apenas amanezca 
será distinto pero nada cambia
mi sillón rojo y yo nos parecemos
algo de belleza brilla detrás de la suciedad
y lo cuarteaduras
pero
la suciedad y las cuarteaduras
ya son demasiadas.

Antonio Mejía O./ 2012


EL MEJOR Y MÁS SANGUINARIO COMPAÑERO


Comienzan a volverse ambiguos los recuerdos
las mujeres que de alguna manera he querido
vienen a mis sueños para despedirse
y abandonar mi memoria
las veo marcharse como las vi despreciarme
al final de nuestro tiempo juntos
y me pregunto si hubiera podido hacer algo
para retenerlas
o si tendría la desesperación y la sangre fría
para asesinarlas
al final soy un hombre contenido
Algo anda mal cuando los amigos comienzan
a volverse necesarios
pero nadie te necesita a ti
primero comienzan a irse temprano de las borracheras
es como si tuvieran de nuevo quince años
y sus padres les exigieran llegar a casa
antes de las once
luego dejan de asistir a las reuniones
"cosa de trabajo, ya sabes, no puedo negarme"
pero tú sabes que es un pretexto
que la vida de los adultos como decían los viejos
se trata de hallarle pretextos a las circunstancias
para justificar la incapacidad de odiar o amar de verdad
de lamentarse, de reírse, de continuar o quedarse
varados definitivamente
absolutamente
durante las últimas llamadas te prometen que apenas
tengan tiempo irán a visitarte
y entonces comprendes que eres un desposeído
cuando los viernes a la noche
estás demasiado cansado para embriagarte
y se pierden los motivos para despertar temprano
y salir de casa
cuando más allá de la puerta parece que sólo hay ruinas
y las dos o tres mujeres que se acostarían contigo
creen que ellas tienen suerte
y te preocupan las enfermedades más que los placeres
y el espacio entre una cruda y otra es cada vez más corto
y el silencio se ha vuelto el mejor y más sanguinario
compañero.

Antonio Mejía O./ 2012

TU CUERPO ES MÍO


Tomo tu cuerpo ya no te pertenece ahora es mío
lo tengo y sé que es mío
aunque a veces ya no pueda alcanzarlo
de tocarlo impunemente
pero me pertence
tu cuerpo que es como un aguacero
que me empapa a mitad
de un día frío
tu cuerpo que es como el calor de esas playas
donde el cielo está nublado siempre
tu cuerpo que es como una violenta sacudida
del aire que hace volar mis ojos
que son hojarasca de antiguos veranos
tu cuerpo es mío
todos sus aspectos todos sus defectos
cada fibra que se enternece o se crispa
cada cabello que nace o muere o se debilita
tu cuerpo que es abrasador como sol seco
cayendo a plomo en una tarde sin sombras
sin otredades indiscretas
cada sudor sin poro cada mirada sin rostro
cada palabra arrancada de la oración de tus latidos
la sé y es mía
y siento mi corazón desarraigado cuando
lo recuesto sobre tus pretensiones
no condicionemos el deseo
tomo tu cuerpo
que es una verdad
que debí olvidar que sabía.

Antonio Mejía O./ 2012

EL ÉXITO ES COMO UNA MUJER HERMOSA


Sucede que el éxito es como esa niña de la secundaria
a la que nunca pudiste decirle que la querías
es como ese viejo amor que se perdió entre resentimientos
y pasiones desenfrenadas
como la chica de la universidad que no sabías que amabas
hasta que la viste enamorada de un patán
presumido e insignificante
como esa puta de quien pensaste que si no fuera cruel
el destino hubiera podido ser la madre de tus hijos
como la amiga que después de acostarse contigo
no pudo ser más tu amiga ni tu amante
como la vecina para quien eres demasiado viejo
y tu estúpida decencia no te permite llevártela a la cama
como la vecina para quien eres demasiado joven
y tu estúpida decencia no te permite llevártela a la cama
como esa actriz mediocre de telenovelas de quien piensas
que si estuviera en tus manos podrías convertirla
en una Marilyn Monroe o una Dolores del Río
como esa mujer que viste un par de veces en la calle
y cuando te dispusiste a hablarle desapareció
absolutamente, miserablemente
como la jovencita que luego de muchos años
volviste a encontrar y estaba acabada vieja y podrida
porque cayó en los cuerpos equivocados
como las veces que has dicho: "no la merece"
pero te engañas creyendo que el mundo se trata de
merecer
como cuando te han dicho: "te quiero a ti pero distinto"
y te engañas creyendo que no sabes de lo que hablan
es como ver a la mujer que amas feliz sin estar contigo
como la mujer que decepcionaste sin saberlo
como la chica a quien le confesaste que te gustaba
y terminó encamada con tu mejor amigo
es como una mujer hermosa que te mira de soslayo
mientras su hombre le mete la lengua en la boca
sólo para que continúes embriagándote
con cualquier cosa
y tu mente no pare de girar en torno a ella.

Antonio Mejía O.

NOSTALGIA


Oigo el lejano silencio que deja una fiesta terminada
y siento desde la oscuridad de mi casa
cómo se diluye la energía acumulada de los cuerpos
que bailaban cumbia hace unas horas.
Enciendo un cigarro y percibo cómo sucede
la madrugada
mientras hombres y mujeres andan por la calle
de regreso a sus camas.
Recuerdo una hermosa muchacha
pasando frente a mí
con un amigo a su lado;
fumaba en la puerta de la entrada
eran más o menos las tres de la tarde
y las cervezas que llevaba en la mano
la volvieron todavía más atractiva;
¿Qué hacía yo a los veinticinco años?
Y los imagino desnudos bajo las sábanas
sin comprender la dimensión cósmica
de lo sucedido
aunque las hembras de algún modo
siempre lo saben
ahora le pertenezco y ella también me pertence.
Entonces de un número sin rostro
me llega un mensaje: "me gustaría verte".
pero esta noche no se trata del sexo
ni de los cuerpos juntos
sino de la experiencia de estar vivos.
Imagino de nuevo a la chica de las cervezas
afuera los gatos maullan
buscando una hembra
adentro me masturbo
por nostalgia
por nada más
que nostalgia.

Antonio Mejía O.

30 de octubre de 2012

AHORA ME FIJO MÁS EN LAS MUJERES HERMOSAS

Ahora me fijo más en las mujeres hermosas
no hablo de las vacas flacas de la televisión
sino de mujeres verdaderas:
un gesto una parte de su cuerpo
una actitud encantadora.
no me gustan escuálidas sin chiste; esas que
no tendrían gracia aunque fueran montando un elefante.
Ellas deben tener cuerpos capaces de parir
la existencia la historia la fe íntima.
Unos días salgo a la calle y las veo en todos lados
y otros no encuentro ninguna.
Hasta hace algunos años no me interesaba
sigo convencido de que los miserables nos acostamos
con quien podemos y no con quien queremos
eso no implica que no ames a tu compañera
el amor es un hábito un gusto adquirido
se trata de la conciencia de las posibilidades.
Y no hablo de nalgas pronunciadas ni de senos espectaculares
que se quedan en la memoria como una maldición
bien dicha
no hablo de rostros que te emanciparían del dolor
de seguir perdido a los treinta años.
Es como una droga
como el día después de una cruda punzante
de un momento a otro no quedan rostros ni ojos
no existen modos de caminar o modelos de zapatos
no hay vestidos ni peinados
sonrisas ni miradas
no hay historias ni fantasías.
La consecuencialidad se ha llevado a la mujer
que de entre todas
te había liberado de ti mismo con voltear a verte.
Estás solo en tu casa en medio de un silencio
que lo traga todo
y entonces te das cuenta que algo se ha perdido
en eso que tú llamabas "vacío".

Antonio Mejía O.

LAS CHICAS FÁCILES

Las chicas fáciles se complican
para ser llevadas a la cama.
Saben de memoria el final de este cuento rojo
y todavía esperan ser arrebatadas
por una pasión violenta
por un trato de vigorosa ternura.
Creen que una cerveza más
hará que olvidemos su dignidad
minúscula
como sus ganas.
Pero únicamente la costumbre
acompaña sus lamentos.

Antonio Mejía O.

EL PORDIOSERO

Tengo un amigo
mi mejor amigo
que siempre
desde que lo conozco
llega tarde a las citas
y mientras espero
porque él es él
y yo soy yo
veo un viejo y lamentable pordiosero
que de cuando en cuando
arrastrando los pies
como si hubiera vivido cien vidas
camina unos metros
da media vuelta y vuelve.
Se sienta un rato y luego
cuando el semáforo está en verde
cruza la Av. Insurgentes.
Hace lo mismo del otro lado y regresa.
El tiempo malo y la miseria le han borrado
la identidad sexual del cuerpo.
Su piel está curtida pero no es bella
ni tiene función alguna
como sucede con los animales.
Carga varias bolsas llenas de porquerías
inservibles y también un galón vacío
de jugo de naranja.
Mi primera reacción y tal vez la única
es de asco
pero me pregunto
si no todos
de alguna manera
estamos en lo mismo.

Antonio Mejía O.

18 de octubre de 2012

LOS AMIGOS SIEMPRE ESTÁN CUANDO TE NECESITAN


Los amigos siempre están cuando te necesitan.
Un día entre semana me llamó un amigo y me dijo: "mi vieja me acaba de mandar a la chingada
porque me encontró en la cama con otra y lo peor es que venía a decirme que está embarazada;
quiero embriagarme porque yo la amo y la he perdido para siempre".
"cálmate, ya se le pasará, dale unos días", le dije, pero estaba inconsolable.
Aunque casi nunca bebo entre semana y menos tan temprano, le hablé al David y le conté lo sucedido,
“¿podemos ir a tu casa?” Pregunté. “Claro no estoy haciendo nada”. Yo vivía con mi hermano y pensé que no era buena idea
que llegara de trabajar y encontrara un corazón roto y dos borrachos sobre la mesa.
Nos embriagamos y él chilló y berreó hasta que se quedó dormido antes de que oscureciera.
Como en esas ocasiones casi nunca te pones borracho, terminé con la boca seca y
un dolor de cabeza de los mil diablos.
Al otro día me fui a casa y a la semana siguiente mi amigo y su novia se habían reconciliado y tenían
planes de irse a vivir juntos.
Él nunca más volvió a visitarme y cuando nos encontramos luego de mucho tiempo me dijo
que debería buscarme algo estable, una mujer y un trabajo de verdad para que no continuara
siendo un borracho solitario y sin empleo decente. Luego ya nunca más lo he visto.
Hubo un tiempo en que invitaba a los amigos y nos emborrachábamos en mi casa
hasta que se terminaba la madrugada. Hubo buenos momentos y otros malos.
Todos asistían porque nadie tenía nada y en sus casas su padres no les permitían
ni encender un cigarrillo o la soledad los asfixiaba.
Luego comenzaron a entrar en la dinámica de la vida mediocre y divertida. Se buscaron trabajo, amigos y novia
y nunca más volvieron por mi casa. Nunca más respondieron un mensaje mío.
Estaban demasiado ocupados con el trabajo, los amigos del trabajo o las novias.
Si tú crees que el trabajo te hace un mejor hombre, no has entendido nada.
Si tú crees que los amigos son los aduladores, aquellos que no te cuestionan nada para tenerte contento,
no has entendido nada.
Si tú crees que tener la misma novia desde hace diez años te hace una persona estable,
no tienes ni puta idea de nada y es mejor que te suicides.
Finalmente nos volvimos a ver en una fiesta y todos hablaban con esa autosuficiencia
que sólo he visto en los chicos adinerados de cuna. Hablaban como si se hubieran superado
aunque varios no han leído diez libros completos en su vida.
Se comportaban como si hubieran dejado de ser lo que son.
“¿Y tú qué?”, me preguntaron, “¿sigues igual, no haces nada?”
“Igual”, les contesté, “hago lo que quiero, le sigo gustando a las mujeres, a las de los amigos sobre todo,
sigo escribiendo, fumando y bebiendo; aunque algo sí ha cambiado,
ahora que ya nadie me visita, me alcanza el dinero”.
Nadie escuchó mi comentario y siguieron conversando acerca de lo difícil que es
mantener unida a la familia y lo difícil que es levantarse para ir a trabajar
y lo bien que se la pasan en bares y puteros los días de paga.

Antonio Mejía

9 de abril de 2012

DOS POEMAS PARA ABRIL

POEMA 147

En algún lugar te encuentras, con tus virtudes flacas.
Un séquito lo bastante bizarro como para complacerte,
descubre en los restos de tu apariencia,
la altura necesaria para evadirse de las formas esenciales.
Éramos azules y violetas, igual que la tierra
¿Cómo volver a la oculta alegría de los tiempos inocentes
y leer poesía sin que martilleen las palabras?
¿Y estar en la imagen desde el odio?
En la superficie del rencor hallarás, encarnada,
la costumbre del nacimiento
y la sensación constante de la muerte,
a tu lado como un silencio vacío, un silencio absoluto.

POEMA 196

Todos los sueños que he tenido,
cada sueño que se repite desde los diez años,
las palabras desperdiciadas en conversaciones sin nombre,
palabras vacías en espacios sin volumen.
Las veces que traté de "bello" a lo que no era bello.
Las veces que entregué mi vida sabiendo que
pasado algún tiempo, la pediría de regreso.
Las veces que intenté, que nunca logré.
Las veces que sentí cómo se agitaba mi sangre en el vientre.
Las mujeres que amé y no olvido,
aunque pueda fingir perfectamente que lo he hecho.
Los silencios hondos en la espera.
Los pensamientos: moscas alrededor de la cabeza y entre el cabello.
El presentimiento de las circunstancias
a pesar de las convicciones perdidas.
La certidumbre de lo inalcanzable.
Toda la desesperación y la blasfemia, el temor;
la pasión y el semen revolcándose en el lecho
de una eyaculación perversa.
Lo insatisfecho que puede estar un hombre sin darse cuenta.
La mala semilla que despliega sus alas como ave carroñera
para alimentarse de mi cadáver que es cobardía.
Los instantes de vértigo;
la escala humana de un ser roto y desintegrado.
La vida a pesar de todo: imperturbable, fatal, indiferente.

Antonio Mejía

10 de febrero de 2012

SEPTEM


              LUNES
Me quedaré de nuevo en casa
con esta voz clausurada
con estas ideas hambrientas
sin explicación ni comunicación
como un hereje desposeído
o un canario lastimado
en un día frío y de violenta ausencia.

              MARTES
No quiero ser el mundo
quiero pertenecer a él
quiero fluir en mi estado natural
como los elementos que hacen posible
el fenómeno de la voluntad en la existencia.
Pero alguien ángel o demonio
me lo impide con un gesto benévolo
frente a mi desgracia.
Sólo una mirada me sustraería
del útero perverso.
No importa cuánto demore
nadie pondrá fin a mi espera.

              MIÉRCOLES (Recordando El caballo de Turín de Bela Tarr)
Recordé en la tierra de los malditos
la sed y el rostro hundido
en la noche sin grillos ni viento
sin la voluntad necesaria para sentir hambre.
En aquello que antes me pareciera
importante y sustancioso
se revelan ahora los opacos matices
de la belleza muerta.
Las luces no abren la penumbra virulenta
las brazas ya no arden.
Los caballos solitarios en sus oscuras
y arruinadas caballerizas
no quieren andar no importa
ya no existen los caminos.

              JUEVES
No hay improvisados en la lógica de la creación
aunque todos nos reunimos en la plaza
-el núcleo cosmogónico de las energías trascendentales-
el centro nunca jamás será descentrado
marginado removido.
Hay un juez un sacrificio y una mano
danzando sobre el filo de una espada.
La continuidad del tiempo está asegurada
nadie muere gratuitamente si los hijos del Hombre
permanecen en la memoria de los dioses.
Pero no es igual la muerte para todos
hay quienes pueden decir que están satisfechos.
Los alaridos del vulgo que se embriaga
se emociona y se proyecta sin enterarse
de que viene detrás suyo la estocada
generan el rito pero no pertenecen a él
¿Y los curiosos de la fe reflexiva
los que para el “arte vanguardista” son
herejes comunicadores
los desposeídos los improvisados
quienes saben que de la belleza nada más
quedan los acontecimientos descarnados
quienes saben que únicamente son olvidados
aquellos que comprenden la mecánica del olvido
los que ríen solos lloran solos se emborrachan solos
hacen el amor solos
y saben que después seguirá ocurriendo el silencio?
Mezclados van aprendiendo que no hay victoria
sólo intimidad efímera y anónima con las cosas
y dos o tres seres que reconocen
por su voz en la oscuridad.

              VIERNES
Aunque no haya a la mano
motivos para sentirse satisfecho
a veces un cigarro basta
un sueño dulce y tierno.
La música viene como un gato
a recostarse sobre nuestro pecho
y su placentero misticismo nos reconforta.
En el fondo de sus ojos
la voz desconocida del alma aparece
desde nuestras limitaciones
desde nuestras ínfimas necedades
y nos conduce a la pertenencia
a través del desprendimiento.
      Aquí está mi corazón
mañana vendrán todas las consecuencias
y estaré tranquilo.
Mi voz será clara.


              SÁBADO
Desperté cuando el sol ya se había marchado
estos días son fríos y en ellos
hay una sensación de espera.
No enciendas las luces todavía
deja que las sombras entren
y se envuelvan como pájaros en el árbol
después de la lluvia.
Podría decirte todas las verdades que necesitas
que intuyes a través de mi aparente
fastidio por la vida
pero déjanos un minuto a oscuras
cuando la voz se vuelve tranquila y grave
y no hay más dimensión que tu cuerpo
y NOCHE es una palabra que sabe
a tierra mojada de la infancia.

              DOMINGO (Poema de domingo en martes por la mañana)
Descansa la creación y reposa la materia
los destinos abren sus puertas
y las cantinas cierran.
Ayer diez años fueron un instante
y una intención contenida me despertaba temprano.
La mañana se debe vivir la vida entera.
Tú tenías otra forma
tu cuerpo era más pronunciado más entregado
como tu pasión o tus labios
pero el vértigo no cambia.
En años venideros no recordaré estos días
y querré hacerlo
y no podré
y serás otra igual desconocida.

Antonio Mejía "El genio de la multitud"

2 de noviembre de 2011

Poema 16


Me sublevo ante la forma, al margen del tiempo;
mi atemporal figura es blanca y soberbia.
La vocal de mis ojos es verde lo mismo que mi belleza:
espigada tinta impregnada en la sombra,
que dibujó mi retina con un dulce sabor corrosivo.
En la ciudad de mi piel, tus labios son un vórtice
donde las presas van en desbandada por mi
lengua vagabunda.
Me acerco al abismo con sádica terquedad
y voy a la caída con tierno rencor burgués.

4 de agosto de 2011

Poema de cumpleaños

Desprecio cualquier lazo que me una
a la infamia de las antiguas generaciones
que conforman mi familia.
Sin humo sobre el espejo, me doy cuenta
de que mis ojos se perdieron
en vagas imágenes de pusilánimes glorias,
repentinas y robadas.
Sé lo que digo y no puedo alejarme
lo suficiente de esa marca originaria.
Podríamos intentar reconstruirlo encendiendo un beso,
pero aún quedarías intranquila en una tarde necesitada.
No eres demasiado tiempo
ni demasiada esperanza.
Tu cuerpo cabe en mi cuerpo
y esto ya es mejor que mi destino.
Soy como un león amaestrado,
tengo el rencor del siervo y el orgullo del amo;
pero tus ojos expanden mi horizonte
como un violento látigo de aire y agua,
que golpea la roca de la nostalgia infértil.
Vendrás de nuevo a mi cama,
a la mirada de niño que tengo,
y ya no habrán cuerpos en las paredes,
ni alas en las almohadas.
Las palabras, igual que los besos,
se quedarán en las grietas,
como la humedad y ese olor a viejo;
y esto será un designio más que una súplica.

13 de julio de 2011

Sentidos

I
Moebius enamorado


Te dije. Con otra manera de llamarte. Un nombre que es distinto a los nombres habituales. Una forma que es todas las formas. Déjame escribirte. Aprender a deletrearte. Escúchame decirlo. Alguna vez lo hice y un suspiro no basta.
Te digo. Y de nuevo comienzo, cada vez que lo he dicho. Eres siempre distinta. Un signo verde atrapado a veces en otros colores. Te digo, con toda la extrañeza de tu orgullo indiferente. Vuelvo a decirte y vienen días, fechas, estaciones, donde recuerdo haberte visto. Eres cinta de Moebius que me hace cuerpo de tu nombre en eterno movimiento.
Te diré. No terminará mi voz de nombrarte. No terminará mi respiración de tenerte. Serás en mi aliento, inmarcesible susurro que no sale de mi boca, para que de alguna forma te quedes en mis labios.


II

Soledad escucha


Puedo reconocer la distancia cuando cierro los ojos,
acústicas y resonancias preñan mis oídos de curiosidades;
rústicas melodías son delineadas por tu suave nota,
atravesadas por la esencia del sonido que rehace tu cuerpo.

Me pierdo y en mis orejas anidan palomas mensajeras,
armonías sensuales, que vienen de tus tierras donde los cuerpos son,
retumbos de nostalgia, coros que te mencionan en sus cantos;
te escucho y regresa el eco de esta voz, para desaparecer en mi ciudad,
hecha de tímpano y vibraciones, de martillo y claves y también
alabanzas de mi soledad, que de sonar ahogadas, se desangran.


III

Mirada darwinian
a

No es que mire, porque no lo hago. Sólo atrapo imágenes para que se las coma el cerebro, como se atrapan las mariposas con las redes o los insectos que se coleccionan. Como se atrapan las moscas, quemándolas en el instante. Cada cual tiene trayectorias definidas y un código asignado, para no perderse en la naturaleza abstracta y dura del pensamiento, cada vez que se agitan cuando un entramado o un impulso les alude.

Pero una vez asimilado es imposible no durar. Cada ventisca de restos imaginativos o cada oleada de vacío, les degrada. Observo, definitivamente observo cada detalle, cada diminuta fractura en la línea. Cómo los colores cambian su forma, pierden su nombre y se mezclan con nuevos elementos para crear especies que no me atrevo a reconocer y mucho menos a dejar en libertad.


IV

Tacto adentro


Tacto adentro palpitan mis dedos, signos en movimiento con los que trato de saber, reconocer y refigurarte. Cada parte tuya serás tú, igual que la suma de todas quienes eres y has sido. No existe nada más que esta metáfora del instante, es decir:

Mis yemas, que son mis dedos. Mis dedos que son mi piel. Mi piel reblandecida que te hace como yo te quiero. Justo a la medida de mi contacto, mujer que yo deseo, de quien estoy enamorado. Extensa como el universo, pequeña como tu cuerpo; expandida y contraída como la piel del tiempo.

Tienes todas las edades que mi tacto lee cuando se escurre por tu cuerpo encrespado. Apenas delineo con el último dedo la curva de tu cintura, alargada casi como tu espalda. Puedo reconocer las tiernas y blandas arrugas de tu edad más secreta que aprendió a querer y también, tu sórdido corazón más profundo que el secreto de quien te enseñó cómo abandonarte al amor.


V

Llena de ti


El baño de tu casa que se contagia con el agua tibia de su regadera y hace resbalar días neutros enjabonados. Las sombras de tus ojos, el color de tus pestañas donde se percibe tu humor acuoso, manchado de sangre ordinaria, como el perfume que te esconde. Tu nariz de cuarzo. Tus brazos lacios como las mentiras que nos precedían. Tus brazos hartos de minúsculos pantano cremosos, poros y crema donde no terminé de perderme.

Tu cuello escuálido como las caricias, y el vapor salado y penetrante de tu sudor. Tus senos de leche bronca y buenos tiempos, de pasado que esconde una verdad sin fragancia, a causa de un engaño que huele a saciedad y mejores días, los mejores días, en un mundo raro que no encontró sabor, ni sonido, ni gusto o tacto en su aroma.

Tu cintura de calor y cansancio, tus caderas largas como el olor de un vaso lleno de tinto donde se ha caído un cigarro. Tus piernas abiertas, tus muslos sin venas, tus pies que le pertenecían a mi espalda; y tu sangre aceitosa en la transpiración de las tardes, cuando nos permitíamos olernos como hacen los animales, para no olvidarse nunca.

Todo eres tú. Tú que eres olor y que eres idéntica a ti misma. Tú misma que soy yo. Yo que sólo soy percepción multisensorial, percepción que no puede ser sino memoria de nuestro deseo, costumbre de las circunstancias y aroma que no envejece. El aroma que no se pierde, materia prima del recuerdo.

14 de junio de 2011

Tu forma

Para B.P.

Tampoco se te quita esa forma de los dientes
aunque pienses que has cambiado;
la mirada que atraviesa las intenciones
ni la piel blanda y dulce de tus senos
y tus labios como tus pezones, pequeños y definitivos:
formas en que el amor renace con la contemplación.
Evoco las ganas y el placer de sentirte viva aunque errada;
imaginaste la existencia como un descubrimiento
del desprecio mutuo y la decencia pusilánime.
Te resistías al origen del carácter como
una perra embustera y por eso te he querido siempre.
Sabías qué juego te acomodaba para ganar,
sabías tus sensaciones y cuándo ibas a dejarme y
cómo no podía realmente hacer nada.
Ahora mismo te necesito y así lo digo
con las palabras más pedestres del imaginario,
pero me sirven, me funcionan, como alguna vez
el ladrido de los perros acompañando nuestros ajetreos
y como fue el vino y las sombras,
las palabras ausentes en la borrachera,
el "de veras te quiero" cuando nos amábamos;
por eso tenías que hacerte lejana, a través de mí
y no desde mí, no conmigo.
Sin embargo nunca perdiste los besos delgados,
ni esa caída en tu nariz ni tus pechos tan grandes
como la necesidad en el mundo,
tus senos de madrugada soñolienta,
tus senos de calor en la sustancia,
tus senos de soledad amordazada,
tus senos de estambre y terciopelo,
de playa desnuda y mojada,
tus senos de tarde en la espera,
tus senos de tinta pálida derramada,
tus senos de fin de mundo y amigo solitario y
malidecente al final del tiempo,
tus senos de blanco amanecer insomne,
tus senos de tumulto enardecido,
tus senos igual que tu boca: tu boca de algodón
y el filo endeble de tus brazos sin color;
y tu manera de lograr lo que deseaste
aunque algunas cosas fueron tonterías;
en una pequeña cima del mundo despreciándonos a todos,
eligiéndonos, tan iguales como siempre.
Con tu sincera amistad que nadie necesitaba
y tu vida desintegrada a causa de la sonrisa
que te llenaba la cara.
Y mis manos a través de tu juventud mojada y virgen
como tu piel de papel cebolla
¡Cuántas ganas de destruirte en un beso, que dosificaste
con tus manera limpias y la levedad acariciatoria
de tus dedos! El punto luminoso y etéreo sobre tu ojo:
precipicio donde se oculta la flor de fuego;
y el perfecto nudo de tu lengua siempre agitada,
obligada a la mesura. Pero tu calor no cambia,
tu calor que lleno las líneas de mis manos
con secretas escrituras de un destino que
quisieron moldear los idealistas cursis del amor eterno,
cuando pensamos en arrojarlo al abismo para que lo incendiara
y calentara la tierra frígida de nuestras emociones.
Se detuvo tu sangre y se contrajeron tus órganos
en el espacio vacío cuando te llenaste de lindas trivialidades,
de horas en los sitios de moda, como hacen las chicas de ciudad
y te olvidaste de todo y te llenaste de mustias amistades
para no escuchar eso que te arañaba las piernas y el vientre
y te reventaba la mirada porque sabías que ellos
querían de ti nada más que a ellos mismos.
A pesar de todo, seguirá tu piel intacta como tus senos
adormecidos y tus pezones inconmovibles hasta mi regreso;
tus labios tiernos y despiadados en la piel del suspenso
y tu voz como tus pasos que serán tu forma.

9 de febrero de 2011

Poesía

9

Puedo viajar sin conocerme, sin dar aviso,
vagar como hace el cuervo…
de nuevo he llegado perdido y deshecho,
sin límites sociales,
ni tiempos para la estructura,
ni conocimientos valorables.
Prefiero el recuerdo
a la necesidad del tiempo.
No puedo ver silencio donde hay silencio;
genero lugares, acabo sentimientos.
Puedes ser la flor
y en la flor
¿Puedes ver la flor?


15

Cuando empezó el sueño
no pude decir: Creo en él.
Múltiples imágenes vienen a mi mente,
los besos en que deseaba que estuvieras.
Tengo un momento para reflexionar e
imaginarme oscuro,
alejado de la tierra y el cielo.
Tengo un momento para decir que
ésta no es mi patria,
y que el suelo pisado, como tu corazón,
no me pertenecen.
Tengo un recuerdo constante del futuro.
Ni siquiera puedo imaginar
el cuerpo sin espíritu o viceversa,
porque lo encuentro encarnado
en los huesos, los músculos, la piel,
viajando con la sangre.
Las noches me duelen, esas que antes fueran
sólo noches: un cigarro y una cama.
Quiero irme, quiero aprender a leer
los versículos que desconozco,
quiero mantenerme vivo, sentir como
se despereza mi existencia,
como se acaban los vicios y regreso
a ese estado de virginidad primigenia,
necesito sentir que corre en mí
el silencio del amor ausente,
las ganas de jalar aire, comprobar
que en verdad sirve, que no es
manía aprehendida con el tiempo.
Quiero volar para saber andar por la tierra,
que las costillas se extiendan,
las alas se doblen, porque no es suficiente
un lugar al cual llegar o un destino.
Hace falta una ideología, no como tal,
una propia, que al fin será parte
de esa filosofía de la energía
que mueve el mundo, que se mueve
por debajo del mundo y espera
un momento para transformarse.
Yo quiero ser distinto,
porque éste que soy me jode.
5

I
Busco entre mis cielos
la forma de nombrarte
y sólo encuentro una historia
que ha terminado
aunque no fue contada
por tu boca
a causa de mis “luegos”
en el ensueño de mis labios.


II
¿Qué quiero decir?,
No hay calma en los días,
con el paso del tiempo mi discurso
se ha vuelto predecible,
como las palabras que no serán dichas.
Esto era un sueño llamado esperanza:
lo más cruel y
doloroso que contigo me ha pasado.
Qué tienen mis horas, qué tienes tú en mis horas,
que las vueles muertas e intraspasables.
¡Has contaminado mi existencia!
Vendrás mortal y efímera como los recuerdos,
Sabrás que no te olvido, que pienso en ti,
que aún te sueño, que aún, sin embargo me dueles,
De tu voz perdida se ha hecho la mía,
resultas inalcanzable hasta para ti misma;
eres el radio de este circulo complejo, radio infinito
que en el caos busca su coherencia;
serás de otros
como nunca de mis versos,
tu cuerpo, tus labios,
como a veces de quien no te quiso;
se disipa el color y las cosas
al tiempo que tu de mi mirada,
habla triste el silencio y
languidece mi voz al escribirlo
Ya no te quiero, en verdad, nada de lo que te he querido
Pero al decir esto que es lo último,
estoy triste porque es cierto.

UN BREVE Y MORTAL SUEÑO

Novelas para el fin del mundo UN BREVE Y MORTAL SUEÑO (Antonio Mejía Ortiz, México 2019), nos conduce a un viaje a través del alma y la men...