Comienzan a volverse ambiguos los recuerdos
las mujeres que de alguna
manera he querido
vienen a mis sueños para
despedirse
y abandonar mi memoria
las veo marcharse como las vi
despreciarme
al final de nuestro tiempo
juntos
y me pregunto si hubiera
podido hacer algo
para retenerlas
o si tendría la desesperación
y la sangre fría
para asesinarlas
al final soy un hombre
contenido
Algo anda mal cuando los
amigos comienzan
a volverse necesarios
pero nadie te necesita a ti
primero comienzan a irse
temprano de las borracheras
es como si tuvieran de nuevo
quince años
y sus padres les exigieran
llegar a casa
antes de las once
luego dejan de asistir a las
reuniones
"cosa de trabajo, ya
sabes, no puedo negarme"
pero tú sabes que es un pretexto
que la vida de los adultos
como decían los viejos
se trata de hallarle pretextos
a las circunstancias
para justificar la incapacidad
de odiar o amar de verdad
de lamentarse, de reírse, de
continuar o quedarse
varados definitivamente
absolutamente
durante las últimas llamadas
te prometen que apenas
tengan tiempo irán a visitarte
y entonces comprendes que eres
un desposeído
cuando los viernes a la noche
estás demasiado cansado para
embriagarte
y se pierden los motivos para
despertar temprano
y salir de casa
cuando más allá de la puerta
parece que sólo hay ruinas
y las dos o tres mujeres que
se acostarían contigo
creen que ellas tienen suerte
y te preocupan las
enfermedades más que los placeres
y el espacio entre una cruda y
otra es cada vez más corto
y el silencio se ha vuelto el
mejor y más sanguinario
compañero.
Antonio Mejía O./ 2012
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