Tomo tu cuerpo ya no te pertenece ahora es mío
lo tengo y sé que es mío
aunque a veces ya no
pueda alcanzarlo
de tocarlo impunemente
pero me pertence
tu cuerpo que es como un
aguacero
que me empapa a mitad
de un día frío
tu cuerpo que es como el calor
de esas playas
donde el cielo está nublado
siempre
tu cuerpo que es como una
violenta sacudida
del aire que hace volar mis
ojos
que son hojarasca de antiguos
veranos
tu cuerpo es mío
todos sus aspectos todos sus
defectos
cada fibra que se enternece o
se crispa
cada cabello que nace o muere
o se debilita
tu cuerpo que es abrasador
como sol seco
cayendo a plomo en una tarde
sin sombras
sin otredades indiscretas
cada sudor sin poro cada
mirada sin rostro
cada palabra arrancada de la
oración de tus latidos
la sé y es mía
y siento mi corazón
desarraigado cuando
lo recuesto sobre tus
pretensiones
no condicionemos el deseo
tomo tu cuerpo
que es una verdad
que debí olvidar que sabía.
Antonio Mejía O./ 2012
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