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4 de noviembre de 2013

Por: Antonio Mejía Ortiz
Del poemario RECURRENCIA
Completo en: http://sdrv.ms/1f925QQ


Del tabaco se trasmutan, a través del filtro,
las viejas edades. El polvo gris que en algún momento
fue humo de cigarro, elevándose curiosamente por el espacio.
La espalda reclinada en un quejido ahogado,
palpita la palabra, cada ladrillo de la casa:
sonido gutural y pintura gastada.
El eco se liberó justo en el proceso de la caída.
Sólo quedó ansiedad en los pies.
Un rumor en el estómago, un hueco dominante,
el insondable misterio que alimentó la voz
en el lugar de los condenados.
El temor de los arrepentidos me transporta
al presentimiento, a la mesa donde he bebido y vomitado,
a la posición exacta del beso: la sofocación de espacios
serenos y vacíos en la carne espinada y
la avaricia de la sangre.
Claro que aún me satisface la crónica, el recuerdo
y la retrospectiva.
Las propiedades psicológicas de la placenta,
de la leche materna que fue mamada por el necesitado;
el gusto adquirido por la inocencia en la sepultura
del sueño y la proporción bizarra.
Dedos morbosos en los labios, el sabor quemado,
la pasión, la urgencia vil que perdura en el cuerpo.
La sal: el paraíso perdido y la muerte.
La verdad y el principio trascendente se diluyen
en lo multiplicado. Al abrirse paso por las venas,
trozos de luz avivaron la demencia,
el hueso áspero y el fuego.

4 de junio de 2013

RECONSTRUCCIÓN

Para: G.R.B.

Voy a comenzar un viaje a través de las inmortales
extensiones del universo que tendría sentido y únicamente
sería auténtico si tú vienes conmigo pero
pasa el tiempo y se nos acaba y no habrá manera
de volver cuando te vayas aunque siempre resguardo
un cigarro al final del día para esperarte y un gramo de
esperanza sin importar que éste sea como un mensajero
del ánima que en las noches asfixiadas me recuerda
que te pierdo al dejarme seducir por la desesperanza
porque debo mantenerme a flote por muy hombre solo que me sienta
y también porque soy hombre así me duelo a solas y en silencio
sin ningún derecho a derrumbarme por el contrario estoy
obligado a continuar a pensar que habrá un mañana
después del día siguiente en que pueda encontrarte
para que sucedan las risas la mujer y la magia
para que suceda y dure la pasión en tu nombre
cada mañana como voluntad agónica necesaria inmarcesible
porque aún cuando hiera no estoy realmente solo todavía
te me revelas en el comienzo y en el final
en el amor y la despedida y me pregunto
 si te conozco si ya te conocía si la realidad se abrirá para
incrustar un espacio en el que podamos seguirnos descifrando
en esta reconstrucción del proceso y la búsqueda
del mito sublime del eros entre dos desconocidos que se saben
y aunque me quede completamente abandonado indefenso
desarmado cuando se vayan las risas
cuando desaparezca la magia y no sea más que un viejo triste
y con toda razón me abandones porque la vida siempre
habrá de llamarte como a todo lo que está lleno de gracia
te seguiré amando hasta que explote la liturgia de las horas
y sabré entonces que fuiste lo mejor que hice con el tiempo
que tuve en mis manos y quedaré en paz con el mundo

Antonio Mejía Ortiz, 2013 

15 de noviembre de 2012

TENGO UN SILLÓN ROJO


Tengo un sillón rojo que no es muy viejo
pero en cambio está muy roto
me siento en el mismo lugar desde hace años
y he visto cómo fue perdiendo su pulcritud
no me lamento
así sucede la historia
me digo "esto lo hizo mi gato"
y casi me echo a llorar como un niño
veo las quemaduras de cigarro y podría
definir una a una
cuál de mis amigos la hizo.
Los hoyos que tiene me pertenecen
fueron noches incontenibles con música
de cantina, cervezas y cajetillas de Marlboro
aplastadas por manos adormecidas.
Cada rincón huele a una mujer distinta
a una distinta forma de satisfacerlas.
El color rojo de mi sillón se ha oscurecido
por la mugre y los sueños muertos
pero no sabría decirte cuál es la diferencia.
Por las tardes me recuesto en él y pienso en
cómo cada lugar se ha desocupado
cómo de alguna manera todos se han ido.
Regreso por las noches cierro las persianas
y me quedo un momento a oscuras
recargado sobre la puerta
mirándolo a través de la negrura
enciendo un cigarro y voy a sentarme
hasta bien entrada la madrugada
cuando el silencio hecho de maullidos y ambulancias
de viento perdido y ladridos acongojados
hacen crecer las grietas y las telarañas
entonces me digo que apenas amanezca 
será distinto pero nada cambia
mi sillón rojo y yo nos parecemos
algo de belleza brilla detrás de la suciedad
y lo cuarteaduras
pero
la suciedad y las cuarteaduras
ya son demasiadas.

Antonio Mejía O./ 2012


EL MEJOR Y MÁS SANGUINARIO COMPAÑERO


Comienzan a volverse ambiguos los recuerdos
las mujeres que de alguna manera he querido
vienen a mis sueños para despedirse
y abandonar mi memoria
las veo marcharse como las vi despreciarme
al final de nuestro tiempo juntos
y me pregunto si hubiera podido hacer algo
para retenerlas
o si tendría la desesperación y la sangre fría
para asesinarlas
al final soy un hombre contenido
Algo anda mal cuando los amigos comienzan
a volverse necesarios
pero nadie te necesita a ti
primero comienzan a irse temprano de las borracheras
es como si tuvieran de nuevo quince años
y sus padres les exigieran llegar a casa
antes de las once
luego dejan de asistir a las reuniones
"cosa de trabajo, ya sabes, no puedo negarme"
pero tú sabes que es un pretexto
que la vida de los adultos como decían los viejos
se trata de hallarle pretextos a las circunstancias
para justificar la incapacidad de odiar o amar de verdad
de lamentarse, de reírse, de continuar o quedarse
varados definitivamente
absolutamente
durante las últimas llamadas te prometen que apenas
tengan tiempo irán a visitarte
y entonces comprendes que eres un desposeído
cuando los viernes a la noche
estás demasiado cansado para embriagarte
y se pierden los motivos para despertar temprano
y salir de casa
cuando más allá de la puerta parece que sólo hay ruinas
y las dos o tres mujeres que se acostarían contigo
creen que ellas tienen suerte
y te preocupan las enfermedades más que los placeres
y el espacio entre una cruda y otra es cada vez más corto
y el silencio se ha vuelto el mejor y más sanguinario
compañero.

Antonio Mejía O./ 2012

TU CUERPO ES MÍO


Tomo tu cuerpo ya no te pertenece ahora es mío
lo tengo y sé que es mío
aunque a veces ya no pueda alcanzarlo
de tocarlo impunemente
pero me pertence
tu cuerpo que es como un aguacero
que me empapa a mitad
de un día frío
tu cuerpo que es como el calor de esas playas
donde el cielo está nublado siempre
tu cuerpo que es como una violenta sacudida
del aire que hace volar mis ojos
que son hojarasca de antiguos veranos
tu cuerpo es mío
todos sus aspectos todos sus defectos
cada fibra que se enternece o se crispa
cada cabello que nace o muere o se debilita
tu cuerpo que es abrasador como sol seco
cayendo a plomo en una tarde sin sombras
sin otredades indiscretas
cada sudor sin poro cada mirada sin rostro
cada palabra arrancada de la oración de tus latidos
la sé y es mía
y siento mi corazón desarraigado cuando
lo recuesto sobre tus pretensiones
no condicionemos el deseo
tomo tu cuerpo
que es una verdad
que debí olvidar que sabía.

Antonio Mejía O./ 2012

EL ÉXITO ES COMO UNA MUJER HERMOSA


Sucede que el éxito es como esa niña de la secundaria
a la que nunca pudiste decirle que la querías
es como ese viejo amor que se perdió entre resentimientos
y pasiones desenfrenadas
como la chica de la universidad que no sabías que amabas
hasta que la viste enamorada de un patán
presumido e insignificante
como esa puta de quien pensaste que si no fuera cruel
el destino hubiera podido ser la madre de tus hijos
como la amiga que después de acostarse contigo
no pudo ser más tu amiga ni tu amante
como la vecina para quien eres demasiado viejo
y tu estúpida decencia no te permite llevártela a la cama
como la vecina para quien eres demasiado joven
y tu estúpida decencia no te permite llevártela a la cama
como esa actriz mediocre de telenovelas de quien piensas
que si estuviera en tus manos podrías convertirla
en una Marilyn Monroe o una Dolores del Río
como esa mujer que viste un par de veces en la calle
y cuando te dispusiste a hablarle desapareció
absolutamente, miserablemente
como la jovencita que luego de muchos años
volviste a encontrar y estaba acabada vieja y podrida
porque cayó en los cuerpos equivocados
como las veces que has dicho: "no la merece"
pero te engañas creyendo que el mundo se trata de
merecer
como cuando te han dicho: "te quiero a ti pero distinto"
y te engañas creyendo que no sabes de lo que hablan
es como ver a la mujer que amas feliz sin estar contigo
como la mujer que decepcionaste sin saberlo
como la chica a quien le confesaste que te gustaba
y terminó encamada con tu mejor amigo
es como una mujer hermosa que te mira de soslayo
mientras su hombre le mete la lengua en la boca
sólo para que continúes embriagándote
con cualquier cosa
y tu mente no pare de girar en torno a ella.

Antonio Mejía O.

NOSTALGIA


Oigo el lejano silencio que deja una fiesta terminada
y siento desde la oscuridad de mi casa
cómo se diluye la energía acumulada de los cuerpos
que bailaban cumbia hace unas horas.
Enciendo un cigarro y percibo cómo sucede
la madrugada
mientras hombres y mujeres andan por la calle
de regreso a sus camas.
Recuerdo una hermosa muchacha
pasando frente a mí
con un amigo a su lado;
fumaba en la puerta de la entrada
eran más o menos las tres de la tarde
y las cervezas que llevaba en la mano
la volvieron todavía más atractiva;
¿Qué hacía yo a los veinticinco años?
Y los imagino desnudos bajo las sábanas
sin comprender la dimensión cósmica
de lo sucedido
aunque las hembras de algún modo
siempre lo saben
ahora le pertenezco y ella también me pertence.
Entonces de un número sin rostro
me llega un mensaje: "me gustaría verte".
pero esta noche no se trata del sexo
ni de los cuerpos juntos
sino de la experiencia de estar vivos.
Imagino de nuevo a la chica de las cervezas
afuera los gatos maullan
buscando una hembra
adentro me masturbo
por nostalgia
por nada más
que nostalgia.

Antonio Mejía O.

30 de octubre de 2012

AHORA ME FIJO MÁS EN LAS MUJERES HERMOSAS

Ahora me fijo más en las mujeres hermosas
no hablo de las vacas flacas de la televisión
sino de mujeres verdaderas:
un gesto una parte de su cuerpo
una actitud encantadora.
no me gustan escuálidas sin chiste; esas que
no tendrían gracia aunque fueran montando un elefante.
Ellas deben tener cuerpos capaces de parir
la existencia la historia la fe íntima.
Unos días salgo a la calle y las veo en todos lados
y otros no encuentro ninguna.
Hasta hace algunos años no me interesaba
sigo convencido de que los miserables nos acostamos
con quien podemos y no con quien queremos
eso no implica que no ames a tu compañera
el amor es un hábito un gusto adquirido
se trata de la conciencia de las posibilidades.
Y no hablo de nalgas pronunciadas ni de senos espectaculares
que se quedan en la memoria como una maldición
bien dicha
no hablo de rostros que te emanciparían del dolor
de seguir perdido a los treinta años.
Es como una droga
como el día después de una cruda punzante
de un momento a otro no quedan rostros ni ojos
no existen modos de caminar o modelos de zapatos
no hay vestidos ni peinados
sonrisas ni miradas
no hay historias ni fantasías.
La consecuencialidad se ha llevado a la mujer
que de entre todas
te había liberado de ti mismo con voltear a verte.
Estás solo en tu casa en medio de un silencio
que lo traga todo
y entonces te das cuenta que algo se ha perdido
en eso que tú llamabas "vacío".

Antonio Mejía O.

LAS CHICAS FÁCILES

Las chicas fáciles se complican
para ser llevadas a la cama.
Saben de memoria el final de este cuento rojo
y todavía esperan ser arrebatadas
por una pasión violenta
por un trato de vigorosa ternura.
Creen que una cerveza más
hará que olvidemos su dignidad
minúscula
como sus ganas.
Pero únicamente la costumbre
acompaña sus lamentos.

Antonio Mejía O.

EL PORDIOSERO

Tengo un amigo
mi mejor amigo
que siempre
desde que lo conozco
llega tarde a las citas
y mientras espero
porque él es él
y yo soy yo
veo un viejo y lamentable pordiosero
que de cuando en cuando
arrastrando los pies
como si hubiera vivido cien vidas
camina unos metros
da media vuelta y vuelve.
Se sienta un rato y luego
cuando el semáforo está en verde
cruza la Av. Insurgentes.
Hace lo mismo del otro lado y regresa.
El tiempo malo y la miseria le han borrado
la identidad sexual del cuerpo.
Su piel está curtida pero no es bella
ni tiene función alguna
como sucede con los animales.
Carga varias bolsas llenas de porquerías
inservibles y también un galón vacío
de jugo de naranja.
Mi primera reacción y tal vez la única
es de asco
pero me pregunto
si no todos
de alguna manera
estamos en lo mismo.

Antonio Mejía O.

9 de abril de 2012

DOS POEMAS PARA ABRIL

POEMA 147

En algún lugar te encuentras, con tus virtudes flacas.
Un séquito lo bastante bizarro como para complacerte,
descubre en los restos de tu apariencia,
la altura necesaria para evadirse de las formas esenciales.
Éramos azules y violetas, igual que la tierra
¿Cómo volver a la oculta alegría de los tiempos inocentes
y leer poesía sin que martilleen las palabras?
¿Y estar en la imagen desde el odio?
En la superficie del rencor hallarás, encarnada,
la costumbre del nacimiento
y la sensación constante de la muerte,
a tu lado como un silencio vacío, un silencio absoluto.

POEMA 196

Todos los sueños que he tenido,
cada sueño que se repite desde los diez años,
las palabras desperdiciadas en conversaciones sin nombre,
palabras vacías en espacios sin volumen.
Las veces que traté de "bello" a lo que no era bello.
Las veces que entregué mi vida sabiendo que
pasado algún tiempo, la pediría de regreso.
Las veces que intenté, que nunca logré.
Las veces que sentí cómo se agitaba mi sangre en el vientre.
Las mujeres que amé y no olvido,
aunque pueda fingir perfectamente que lo he hecho.
Los silencios hondos en la espera.
Los pensamientos: moscas alrededor de la cabeza y entre el cabello.
El presentimiento de las circunstancias
a pesar de las convicciones perdidas.
La certidumbre de lo inalcanzable.
Toda la desesperación y la blasfemia, el temor;
la pasión y el semen revolcándose en el lecho
de una eyaculación perversa.
Lo insatisfecho que puede estar un hombre sin darse cuenta.
La mala semilla que despliega sus alas como ave carroñera
para alimentarse de mi cadáver que es cobardía.
Los instantes de vértigo;
la escala humana de un ser roto y desintegrado.
La vida a pesar de todo: imperturbable, fatal, indiferente.

Antonio Mejía

UN BREVE Y MORTAL SUEÑO

Novelas para el fin del mundo UN BREVE Y MORTAL SUEÑO (Antonio Mejía Ortiz, México 2019), nos conduce a un viaje a través del alma y la men...